
Saludo en Japón: ¿Reverencia o Apretón de Manos?"
El apretón de manos es una forma de saludo comúnmente aceptada en todo el mundo, una expresión de cordialidad y respeto que trasciende culturas. Sin embargo, en Japón, este gesto no ha logrado convertirse en una práctica cotidiana. Según una encuesta realizada entre japoneses de 20 a 50 años, un tercio de los encuestados afirmó que no recordaba la última vez que estrechó la mano de alguien.
En Japón, el saludo más común sigue siendo el "ojigi" (una reverencia), una tradición que lleva siglos profundamente arraigada en la sociedad japonesa. A pesar de que el apretón de manos llegó al país hace más de 100 años durante la era Meiji, no ha reemplazado esta costumbre. ¿Por qué el apretón de manos no se ha integrado completamente en la cultura japonesa?
La Cultura del Apretón de Manos en el Mundo
El apretón de manos tiene un simbolismo histórico fascinante. Originalmente, este gesto se utilizaba para mostrar que no se llevaba un arma, demostrando así la ausencia de hostilidad. Es un acto que transmite confianza, respeto mutuo y buena voluntad.
Hoy en día, este gesto se ha convertido en una práctica común en negociaciones comerciales, encuentros diplomáticos y reuniones cotidianas en muchos países. Es interesante observar cómo un gesto tan simple ha evolucionado hasta convertirse en un estándar de cortesía global.
Historia del Apretón de Manos en Japón
En Japón, la reverencia o "ojigi" tiene una historia de más de 1,600 años, introducida junto con el budismo desde China. Al igual que el apretón de manos, el ojigi también simboliza la ausencia de agresión. Agachar la cabeza frente a alguien indica respeto, humildad y disposición para mantener la paz.
Durante la era Edo (1603-1868), los samuráis evitaban entregar su mano dominante, ya que esto se consideraba un acto extremadamente arriesgado. Para mostrar la ausencia de intenciones hostiles, además de realizar una reverencia, los samuráis colocaban sus espadas lejos de su alcance.
El apretón de manos llegó a Japón durante la era Meiji (1868-1912), un período marcado por la modernización y la adopción de costumbres occidentales. Sin embargo, este gesto fue recibido con escepticismo, especialmente entre las clases altas. Un texto de la época describe cómo los japoneses encontraban chocante que en Occidente el apretón de manos fuera iniciado por una figura de autoridad o un superior, algo que contrastaba con la práctica japonesa de que los subordinados fueran los primeros en realizar una reverencia.
Este choque cultural, junto con la fuerte tradición del ojigi, dificultó la aceptación del apretón de manos como una práctica común en Japón.
El Apretón de Manos en la Japón Contemporánea
En la actualidad, el apretón de manos no es una práctica común en la vida cotidiana japonesa. El ojigi sigue siendo la forma predilecta de saludo. Sin embargo, en un mundo cada vez más globalizado, los japoneses reconocen la necesidad de adaptarse a las prácticas internacionales, especialmente en el ámbito de los negocios y la diplomacia.
Las escuelas de etiqueta en Japón han comenzado a enseñar cómo realizar un apretón de manos adecuado. Estas lecciones incluyen consejos como:
- Apretar la mano con firmeza.
- Mantener contacto visual con la otra persona.
- Evitar combinar el apretón de manos con una reverencia, ya que esto puede parecer extraño o inusual para los extranjeros.
Si visitas Japón y encuentras a alguien que parece incómodo o torpe al estrechar tu mano, recuerda que el apretón de manos no es una práctica natural para muchos japoneses. Mostrar paciencia y comprensión en estos momentos será muy apreciado.
El apretón de manos y la reverencia comparten un propósito similar: demostrar respeto y buena voluntad. Sin embargo, cada uno refleja las tradiciones culturales únicas de las sociedades que los practican.