
El Castillo de Kumamoto: Una Fortaleza que Pudo Ser Comestible
El Castillo de Kumamoto, uno de los Tres Grandes Castillos de Japón, es una estructura majestuosa que ha sido testigo de más de 400 años de historia. Situado en el centro de la ciudad de Kumamoto, este castillo no solo es un símbolo para los residentes, sino también un atractivo para miles de turistas y amantes de la historia.
Sin embargo, hay un dato curioso que lo diferencia de otras fortalezas históricas: el Castillo de Kumamoto fue diseñado para ser comestible en caso de emergencia. En este artículo, exploraremos cómo esta innovación, impulsada por la visión estratégica de su creador, Kato Kiyomasa, lo convierte en una de las fortalezas más fascinantes del mundo.
Kato Kiyomasa (1562-1611)
El Castillo de Kumamoto y su Historia
El Castillo de Kumamoto fue construido entre 1601 y 1607 por Kato Kiyomasa, el primer señor del dominio de Kumamoto, quien es reconocido como uno de los mejores arquitectos militares de Japón. La vasta extensión de 5.3 kilómetros alrededor del castillo refleja no solo su tamaño monumental, sino también la habilidad técnica que implicó su construcción.
El Castillo de Kumamoto
El diseño del castillo combina elegancia y funcionalidad. Con sus distintivas tonalidades blanco y negro, la estructura tiene un atractivo visual imponente. Las torres principales, conocidas como tenshu, se alzan majestuosamente sobre los terrenos, mientras que los muros inclinados, llamados musha-gaeshi, están diseñados para evitar que los enemigos puedan escalarlos. Esta mezcla de estética y estrategia defensiva hizo del Castillo de Kumamoto una joya arquitectónica del período Edo.
Musha-gaeshi
¿Cómo logró Kato Kiyomasa que el Castillo de Kumamoto fuera comestible?
Kato Kiyomasa era un estratega excepcional. A raíz de las dificultades que enfrentó en batallas anteriores, donde la falta de alimentos debilitó a sus tropas, ideó un castillo que no solo fuera resistente a los ataques, sino también capaz de sustentar a quienes lo defendieran en situaciones críticas.
Para comenzar, diseñó tatamis comestibles. En lugar de utilizar paja, los tatamis del Castillo de Kumamoto fueron fabricados con tallos de taro, una planta que puede ser consumida y que se conserva bien durante largos períodos. Este simple pero ingenioso cambio convirtió los pisos del castillo en una fuente potencial de alimento.
Tallos de taro
Además, Kiyomasa utilizó kanpyō, una calabaza seca, para reforzar las paredes de barro del castillo. Normalmente, las paredes de los castillos se construían con paja mezclada en el barro para darle consistencia, pero en Kumamoto, esta paja fue reemplazada por kanpyō, lo que significaba que incluso las paredes podían desmantelarse y comerse si era necesario.
Kanpyo
En términos de abastecimiento de agua, el castillo estaba equipado con más de 100 pozos estratégicamente distribuidos por toda la fortaleza. Esto garantizaba un suministro constante de agua potable, incluso durante un asedio prolongado. Además, los almacenes del castillo contenían grandes cantidades de arroz, granos y algas marinas, lo que complementaba la autosuficiencia de la fortaleza.
¿Se llegó a usar como fuente de alimentos?
A pesar de los preparativos meticulosos de Kiyomasa, no hay registros de que el Castillo de Kumamoto haya tenido que usarse como fuente de alimentos en un asedio real. Sin embargo, este diseño innovador refleja la extraordinaria visión de su creador, quien se aseguró de que la fortaleza pudiera cumplir su función principal: proteger a sus habitantes en cualquier circunstancia.
Cómo Llegar al Castillo de Kumamoto
Llegar al castillo es fácil y accesible para todos los turistas. Desde la estación JR Kumamoto, un viaje de aproximadamente 15 minutos en tranvía o autobús lleva directamente al lugar. Es recomendable planificar la visita para disfrutar no solo de la impresionante estructura, sino también de los alrededores históricos que completan la experiencia.